Cándidos eligen, piensan y finalmente se deciden.
Prefieren playa o montaña,
frío o calor.
Estar en la naturaleza
o en el centro de la ciudad.
Pero también hay quienes se evaden con el pensamiento,
formando castillos imaginarios en las nubes,
y probablemente,
haciendo algún viaje que otro a una playa caribeña
que se desvanece el instante que despiertan de este hermoso sueño.
Hoy en día todo son categorías, estratos y niveles, y he de decir,
que yo caigo en la última categoría.
La de los románticos empedernidos, con ambiciones y grandes esperanzas.
La de los guerreros de corazón humilde, la de los líderes.
La de los intelectuales y de los artistas.
La de todo aquel que quiere cambiar el mundo y conserva la necesaria ilusión infantil para lograrlo.
Todos ellos son soñadores y emprendedores.
Abanderados de la modernidad remodelada.
Creadores de la perfección imperfecta.
Y todos ellos amarían mi jardín y mi rincón; el rincón Marina.
Receta de batido veraniego, para soñar e irte muuuuy lejos
1 melocotón amarillo maduro
100 gr arándanos azules frescos
1 cup leche de almendras -sin azúcares añadidos-
1 pizca de canela, cacao desengrasado (ojo, no nesquik o colacao), y jengibre en polvo
En un vaso de batidora, combinamos, en este orden, el melocotón sin piel, deshuesado y cortado a trozos, seguido de los arándanos. A continuación vertemos la leche de almendras. Batimos bien hasta que los ingredientes se hayan integrado e incorporamos las especias.
Hecho esto, removemos el batido para mezclar las especias, y servimos en un gran vaso de cristal con hielo escarchado.
Espero que os guste y que voléis muy lejos :-)
Amelie
Dices que no escribes bien, hummm mentirosilla. Es de las mejores entradas que he leido, me encanta como me he deslizado a traves de las lineas hasta imaginarme en esa silla. He visto a todas esas personas que describes y te he visto a ti también. Excelente Amelie :)
ReplyDeleteCon tantas recetas me pica el gusanillo, en cuanto tenga un minuto me voy al súper y me pongo con el batido!