Miércoles
Llegamos el miércoles. La mayoría fue recibida por la organización de la universidad en la estación, excepto los estudiantes europeos y suecos que no forman parte de un learning agreement con otra universidad, vamos, que vamos por nuestra cuenta. He de decir, que sí que me hubiera gustado que nos hubieran recibido a todos en la estación, por eso de que la primera impresión es muy fuerte, y en especial en un país que no es el tuyo. De la estación, los estudiantes que tenían organizado el alojamiento a través de la universidad fueron transportado con mini furgonetas muy monas con el logo de la universidad hasta sus respectivos university dorms, y los demás, como pudimos y bajo el sol escandinavo de 25 grados, anduvimos hasta nuestras respectivas residencias.
La mía trata de un típico corredor de estudiantes suecos, que durante el verano dejan sus habitaciones y se convierte en un hotel. Me la tuve que buscar yo sola, pues la universidad no podía ayudarme. Esto se debe a que yo por ser sueca y cualquier europeo no pagamos tuition fee: EL CURSO ES GRATUITO. Aquellos que pagan, reciben alojamiento de la uni, que también pagan (y no barato, por cierto), aquellos que no tienen que pagar, se buscan la vida lo mejor que pueden.
La resi esta que encontré es bastante solitaria, pues solo estoy yo de momento, y es cierto que la primera noche fue horrible. La dueña me dijo que todas las habitaciones estaban ocupadas pero no, todas vacías hasta mitad de agosto, justo cuando me voy yo a España.
En fin, corramos un tupido velo, hagamos de tripas corazón, y afrontemos esta situación con templanza y con "buena disposición", como una amiga me decía a todas horas via whatsup desde España...
Jueves
El jueves fue el primer día del introduction weekend. La escuela de verano de la Linnaeus University se encuentra justo en el puerto marítimo, muy cerquita del centro, la estación de tren y todo en general. Es precioso, huele a mar, a sal, y a verano. Y se nota que las infraestructuras están muy cuidadas, vamos, que no descuidan la educación ni un poquito, al contrario que donde yo me se y me lo callo... Nada más entrar te reciben los asistentes del programa, la mayoría de ellos estudiantes, en un inglés perfecto, te piden el nombre y te entregan una tarjeta de plástico con tu nombre, que va a facilitar que la gente se vaya conociendo durante el "fika", una tradición sueca que cuenta con tomar café o te junto a pastas típicas o bocaticas, habitualmente de queso y mantequilla. Los estudiantes fueron llegando poco a poco, y enseguida me percaté de que europeos, pocos, al menos en la sesión introductoria.
Después del fika, y tras haber formado un club de europeos exóticos, en mitad de un oasis de asiáticos, precedieron la bienvenida oficial por el vicerrector, la cordinadora Annelie, y una lecture introductoria en la que pudimos aprender qué tipo de estudiante somos, de que forma aprendemos mejor y más rápido, el tipo de carrera que nos conviene para nuestro perfil, y sobre todo, las cosas que podemos hacer para mejorar las partes más débiles de nuestro perfil. Más adelante haré un post sobre los tipos de aprendizaje!
Luego, la universidad invita a comer en el restaurante del puerto, a 5 pasos de la escuela de verano. El jueves nos tocó salmón con crema agria de huevas, con guarnición de patatas y ensalada, y el viernes, el típico plato de las albóndigas suecas "kötbullar". Debo decir que estaba delicioso todo.
Después de comer, siguieron con informaciones prácticas relativas a la universidad, como obtener la tarjeta de estudiante, registrarse en el curso a la manera sueca, y demás, terminando sobre las 4. Entonces, como todavía no queríamos irnos a casa a aburrirnos pura y duramente, un par y yo decidimos dar un paseo y tomar un café helado en el espresso house del centro. Es un sitio muy chulo y se agradece en momentos de calor como el jueves! Luego, nos enteramos de que todas las tardes-noches hay actuaciones de música en vivo en la plaza del centro, así que juntamos al club europeo, compuesto básicamente de alemanes, franceses y suecos, (y yo, mezcla indefinida pero tan chachi) para tomar la primera cerveza del verano. Fuimos pronto, a las 8, pero estaba ya todo lleno, así que improvisamos y acabamos con unos six-pack de cerveza y sidra de pera típica sueca de bajo contenido alcohólico, que es el único alcohol que se puede comprar en un supermercado "normal", y siempre te piden la "legitimation" o ID, para que no se cuelen menores de 20 años como aquí la servidora (por solo una semana más já!) y se emborrachen perdida y melancólicamente al más puro estilo sueco.
Decidimos aventurarnos en el parque de la ciudad, stadsparken, y sentarnos en un muro de cara al mar, justo donde se mezcla con la desembocadura del río. El agua, cristalina, y había peces que de vez en cuando nos pegan algún susto que otro. Vimos los perfectos colores del atardecer sueco en verano, sentimos la paz del lugar y disfrutamos de un momento de verano.
Viernes
El viernes continuó la segunda jornada de introducción, que empezó con fika igualmente, pero en vez de a las nueve, algunos fuimos sobre las 9.30, para aprovechar un poquito más y dormir. Aquí en verano anochece en torno a las 11 y amanece sobre las 4, así que es todo un espectáculo. Como yo ya me lo veía venir, me traje mi antifaz para dormir y tan genial, así que os recomiendo que si vais por estas latitudes en verano, hagáis lo mismo. Me lo agradecereis!
Este día, las lectures se han enfocado más en intercultural communication y academic english writing. La calidad de los lecturers es excelente, pero creo que lo han enfocado mucho en los estudiantes de fuera de europa, ya que muchos de nosotros comentábamos que ya habíamos estudiado a Hofstede o a escribir -mínimamente bien y académicamente- en inglés. Por ello creo que podrían habernos dado dos alternativas a la mañana y dos a la tarde, y elegir las que más nos hiciera falta. Por ejemplo, una clase de sueco básico o de historia de Kalmar hubieran sido geniales para meterte de lleno en la ciudad y la cultura sueca en general.
Luego hemos visitado la biblioteca de la universidad, fantástica tanto por fuera como por dentro. Tiene libros de la mayoría de los temas que te puedas imaginar. Por ejemplo, quien imaginaría que Vogue pudiera ser sujeto de estudio? O la historia de los diseños de tazas de cafe para el fika? Pues aquí existe, se lo toman en serio, y consiguen tan innovadores y creativos que aciertan de lleno con las necesidades de la sociedad de la región de Småland, donde se encuentra Kalmar.
Para finalizar el día, hemos asistido a una recepción en el castillo de Kalmar, seguido de un tour por el mismo. El castillo ya en sí es una preciosidad, todo rodeado de agua y verde, y se trata de un monumento muy importante para Suecia. El rey Gustav Vasa desembarco en una playa a tan solo 15 minutos en bici del lugar y consagró Suecia como super potencia de la época (estamos hablando del siglo XVII...) Todo ello es visible en los interiores del castillo, que fusionan a la perfección la sobriedad y pureza característica del norte con los más novedosos avances, como molduras pintadas en 3D tan reales que parecen escultura, o la capilla, donde todavía hoy en día se celebran 4 o 5 bodas diarias los sábados. Como curioso detalle, podemos observar la estrella de David semi camuflada en la pared lateral izquierda de la capilla, sobre la inscripción "Soli deo Gloria". Pues bien, esto es la última prueba de devoción religiosa, ya que representa las bases de la reforma protestante, es decir, que toda la gloria es para dios y que la salvación solo se consigue mediante la acción y no la redención contemplativa auto-suficiente de Jesús en la cruz.
Así pues, solo me queda decios välkommen till Kalmar! y mañana más. Sed buenos y no os atiborréis todavía a dulces suecos, por favor, o al menos sin mí ;)
Amelie
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