.

.
The personal manifesto of Amelie. Healthy living and other tiny things that make life flow.

31.7.14

Sueño de una noche de verano

Está lloviendo... otra vez.


Son las 00:08 y camino descalza por el asfalto. Voy concentrada, mirando al suelo y evitando piedrecillas y cristales que curten mis pies mojados mientras avanzo, despacio, hacia el número 40 de la calle principal.

Me gusta y me disgusta.

Me inspira el frescor de la noche, inhalo la creatividad que descarga el cielo escandinavo en esta peculiar noche, por adjetivarla de alguna manera. Disfruto del paseo, aunque mis pies me piden clemencia,  quieren que me calce los escarpines como una persona normal, racional. Ir despacio me permite pensar cómodamente, sin presiones,  y el dolor me otorga claridad, cosa que me suele faltar a durante el día. 

Pienso, re-pienso, y vuelvo a pensar, del revés, sobre esta noche. El marco, inmejorable. La naturaleza, idílica. La barbacoa, deliciosa. El vino, afrutado. La música, latina, electro y muy avant garde. La playa, encendida por las antorchas. La compañía, de todo menos aburrida. Y aún así, la euforia contraída por las 8 horas de bacanal se transforma misteriosamente en melancolía. Pienso en ti, en mi, pienso que dentro de un rato será otro "tu" en el que piense. Pienso en el elemento que hace que nos hayamos encontrado, pero no nos veamos. Y quiero aniquilarlo.

Me pregunto porqué hay gente que se siente atraída por su opuesto cuando a mí me gustas justo por lo contrario. Me gusta tu bondad, tu liderazgo, tu sensibilidad, tu coraje, tus ganas de aventura continua, tu sonrisa optimista, y mi sonrisa cada vez que haces el payaso. Me veo en ti y me gusta lo que veo, pues es así como soy y verlo también en ti es perfecto. No es narcisismo, sino amor. Hacia mi. Y, por ello, hacia ti.


Y me gusta tu música. Mi música. Y mira que es difícil encontrar alguien que comparta 9 de mis 10 canciones favoritas en spotify. Sí, Chet Faker, James Blake, Flume, Parov Stelar, Seinabo Sey, Milky Chance, Hermitude y todos aquellos denominados "hipsters" que tu niegas porque no te gustan las etiquetas ni piensas ponerle a lo que tenemos.

Quizá es que tu tienes demasiado de mi, y yo demasiado de ti, y por eso no nos vemos. De momento. O quizás no es el lugar ni tiempo en el que tenemos que vernos. O quizá ambos estamos ciegos, buscando en mitad del mar báltico algo que no se busca, sino que llega solo, y no lo reconocemos. 

Pero nos hemos encontrado.



Han pasado 30 minutos y llevo 10 más  parada delante del número cuarenta de la calle principal. No he echo más que pensar. Demasiado. Suelo pensar demasiado, darle demasiadas vueltas a absolutamente todo, estoy cansada y me digo: basta. 

Me siento en un banco. Pasan ciclistas.  Me mece el sonido de la lluvia. Frío y cristalino. Pulso el boton "delete" y pongo el piloto automático.

Juraría que estoy en aquella canción de Pereza, pero es que a veces las canciones se vuelven realidad. 



Ah, está lloviendo... otra vez. 











No comments:

Post a Comment